mi confrontación
Mi confrontación
Mi confrontación con la docencia”
Mi
profesión de origen es Ing. Agrónomo en sistemas de producción pecuaria,
estudié ésta carrera ya que era la única que estaba a mi alcance y lo que me
podían costear mis padres. Al terminar mis estudios trabajé seis meses en la
SAGAR ,posteriormente acudí al plantel del Colegio de Bachilleres plantel
Dzitas Yucatán a solicitar empleo, pues me había enterado que estaban
solicitando maestro o maestra para impartir clases de geografía; me interesó
mucho obtener éste empleo a pesar de que sólo eran tres horas a la semana y que
me pagarían $60, eso no me importó únicamente quería trabajar y dar lo mejor de mí; después de varios días
fui aceptada para impartir éstas clases, todo esto ocurrió en el año de 1997
cuando inicié por primera vez como docente sentía que era una gran oportunidad
de empleo y que el lugar se encontraba relativamente cerca de mi comunidad de
origen. Acepté éste compromiso sin pensar que lo iba a ejercer durante varios
años quería desempeñarme en un empleo donde aplicara mis conocimientos de Ing.
Agrónomo pero en aquel entonces no existía campo laboral para ejercer mi
profesión de origen, pasaron los años y me fui enamorando de éste humilde trabajo.
Pienso
que ser profesor es lo mejor que me ha pasado, en el que he enfrentado muchos
retos, alcanzado valores y virtudes, alternativas de pensamiento y tener a los
mejores maestros que son los alumnos mismos; me siento feliz haber entregado en
todos éstos años lo mejor de mí, he guiado jóvenes desorientados para lograr
éxito en la vida, he impulsado al éxito seres humanos deprimidos, con bajo
nivel de autoestima, a aquellos jóvenes que te ven como el peor de sus
enemigos; pero al final me siento satisfecha cuando se acercan con humildad y me dicen: Gracias maestra ,
tenía usted razón un camino sin piedras no es camino. Ser docente de educación
media superior ha sido y seguirá siendo para mí un verdadero reto, un reto en
el que he actualizado mis ideas de ser profesor, entender que mis alumnos no
son objetos sino seres humanos con defectos y virtudes, ellos también han sido
mis maestros al traer ideas nuevas y conceptos propios no me avergüenzo en
reconocer sus virtudes porque sé que la enseñanza que adquieres de otros te
hace ser menos ignorante.
Al
cruzar en la calle o encontrar en alguna ciudad a los que alguna vez fueron mis
alumnos y que de repente me saludan siento
una satisfacción y felicidad plena, platicar con aquellos jóvenes
profesionistas que alguna vez fueron mis colegiales concibo gozo pues siento y
sé que formé parte de su vida para lograr el éxito deseado. Estas vivencias no
se pagan con dinero ni se compara con el sueldo que tengo.
He
tratado de actualizarme constantemente en el ámbito de la docencia para lograr
mejor comunicación e interacción con mis alumnos, reconozco que me falta mucho
para ser mejor en mi trabajo como docente, siento que fracaso cuando algunos
alumnos reprueban la asignatura a pesar del gran esfuerzo que realizo para sacarlos
adelante, al igual concibo impotencia ante la falta de apoyo de los padres de
familia hacia sus hijos, el alto índice de alcoholismo y el maltrato familiar son los aspectos que me provocan insatisfacción, estos son
los aspectos que me causan incapacidad para realizar adecuadamente la docencia
sin embargo estoy segura que buscaré una solución a éste problema y así
conducir a mis alumnos al éxito. He logrado amar ésta profesión y creo que
moriré en el aula ofreciendo cada día lo mejor de mí.
En
esta aventura del ser docente compartimos alegrías, ansiedades, anhelos y
algunas veces insatisfacciones pero cada uno de nosotros entendemos que tenemos
la tarea más difícil: El ser docente. A pesar de los problemas que enfrentamos durante nuestra labor, nos aferramos al único
objetivo el de formar y forjar jóvenes capaces de enfrentar y dar soluciones a
los problemas que se les presente, sobre todo competitivos en cualquier ámbito.
Durante
la actividad denominada lo que compartimos descubrí que enfrentamos problemas
parecidos en nuestro campo laboral como son: la pobreza, la falta de poder
adquisitivo para comprar útiles , la falta de material bibliográfico,
computadoras, el internet que no está al alcance de todos, las nuevas
tecnologías, los problemas más preocupantes para todos como el maltrato
intrafamiliar que viven los jóvenes, la presencia del alcoholismo y la
drogadicción son los principales inconvenientes que afrontamos para
desempeñarnos adecuadamente en nuestra labor docente. De igual manera las carencias
en los centros de trabajo de los recursos materiales así como los cambios
emocionales, físicos y personales de los educandos nos frenan a lograr mejores
resultados en la educación que ofrecemos.
En lo
particular me preocupan reciamente sus necesidades económicas, la baja
autoestima y las pocas ganas de cursar el bachillerato ya que en mi comunidad
laboral tengo que ir de casa en casa para convencerlos e inscribirlos, los
estudiantes no tienen la cultura para acudir a inscribirse por voluntad propia.
Sin importar las divergencias enfrentadas puedo decir con orgullo que siento
satisfacción cuando los educandos culminan el bachillerato y continúan una
carrera universitaria, transformar parte del cambio en el estilo de vida y del
comportamiento sano de nuestros alumnos es igualmente placentero.
Para
lograr mejores objetivos, llevar adecuadamente nuestra práctica docente y sacar
adelante a los jóvenes vulnerables que llegan en nuestras aulas compartimos las
siguientes actividades:
·
Orientar
mediante pláticas a los alumnos.
·
Elevar
su autoestima.
·
Impartir
clases amenas y dinámicas.
·
Ofrecemos
enseñanzas significativas.
·
Desarrollamos
sus propias aptitudes, actitudes, habilidades y valores.
·
Inculcamos
la disciplina y la comunicación.
·
Impartir
asesorías extra clases
Después
de mi confrontación y haber descubierto lo que compartimos describo mi aventura
de ser docente que me permitirá tener una nueva visión como profesor.
Durante
la gran aventura de mi vida como maestro
he recorrido caminos en el que adquirí
experiencias positivas pero no puedo negar mis tropiezos; conforme pasaron y
pasan los tiempos reconozco cada error
para no cometerlos nuevamente. ¿Quién comenzó su labor en la docencia
sabiendo todo?
Retroceder
en el pasado para recuperar mis vivencias es interesante, recordar que en mi
inicio como docente era una joven vulnerable ante unos jóvenes de 24 años todos
mayores que yo, sobre todo inexperta en la docencia pero con ganas de trabajar sufrí emociones
encontradas el primer día y nada de lo planeado
realicé tal cual , sin duda alguna impartí mis clase ofreciendo mis conocimientos lo mejor que pude,
efectivamente los primeros años me dediqué a inculcar disciplina casi como
soldado, error de todos los novatos, desde luego puedo decir con certeza que
accedía a dar respuestas a las preguntas de mis alumnos y les demostraba que la
ciencia era útil para cada uno de ellos. La actitud humana lo adquirí conforme
pasaron los años y descubrí por parte de mis alumnos que era mi defecto no
acercarme a ellos como seres humanos con defectos y virtudes, ya no quería ser
un docente que les causaba miedo como me habían dicho mis alumnos, quería ser
diferente pero sin perder el respeto de cada uno de ellos, acercarme como
persona para conocer sus problemas me permitió aterrizar los conceptos a su
nivel, para cambiar mi forma de trato ahora les transmito que ellos son parte
de mi trabajo y de mi responsabilidad.
Llevar
una acabo una clase amena es difícil pero no imposible, convives con diversas
personalidades: Inteligentes, amables, humildes, agresivos, desalentados,
desorientados; hacerlos concentrarse por lo que explicas en clase es muy
difícil ya que tienen en la mente diversos problemas como los de la familia,
los novios o el hambre son aspectos a los que me enfrento y hace difícil mi
labor pero es un reto.
Estoy
logrando ser un maestro de humanidad, porque es la vida misma que me enseña,
estoy reflexionando respecto a mis aciertos y desaciertos, sé que me falta
mucho por aprender y adquirir nuevas estrategias de enseñanza y afinar algunos
aspectos en mi persona como docente,
después de la lectura de José. M. Steve tengo una visión nueva de ser docente,
comprendo que la disciplina no es causar miedo como dicen mis alumnos es saber entender
y transmitir los mejores deseos para cada educando y comprender el porqué de
las cosas.
La
experiencia que he vivido me hace fuerte
capaz de solucionar los problemas durante mi aventura, sin olvidar el
lado humano de mis compañeros de trabajo y de mis propios educandos. Considerar
que el respeto mutuo entre el docente y el alumno, considerando sus problemas
sin que el joven sobrepase el límite de la confianza. Ahora tengo una meta:
Pensar y sentir y hacer pensar y sentir.